Despertó en medio de la noche, en un autobús a oscuras
que viajaba de Málaga a Madrid. El cielo era negro y cerrado. El mes de agosto
fue corto y caluroso. Está volviendo.
De pronto volver se convirtió en su auténtico hogar. El
bus de Madrid a Porto, que antes va a Salamanca y después a Guarda y a Viseu,
viaja lento pero es confortable. El tren, el avión y el barco. El de Puerto La
Cruz a Margarita, un muchacho solo que viaja sin su madre y que sobre el mar,
sueña con las gaviotas y se cree una de ellas.

