Mostrando entradas con la etiqueta playa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta playa. Mostrar todas las entradas

2 de junio de 2016

Un amor al sol

El amor fue un papelito en el bolsillo que guardé desde el mediodía, y que pasó el atardecer entre el calor del auto y el coco frio en una esquina sin nombre, y que hasta la noche nadie leyó.

Una vez leído, cobró todo el sentido: El de las palabras, el del papel maltratado, el del olor a bolsillo, a monedas viajas, y el de la idea hija del sentimiento. Porque las notas escondidas, miedosas, tímidas… son así, nacen asfixiadas, se atragantan entre el lápiz y el puño, después en el papel que las transporta de un corazón a otro. Y aún allí, siguen siendo prisioneras.

7 de octubre de 2012

Sin querer se hizo post (IV)



Nuestro único domingo en Margarita comenzó coronándose, una vez más, con un baño de criollismo en el emblemático Mercado de Conejeros en la ciudad de Porlamar, centro urbano y comercial más importante de la isla. Allí desayunamos unas exquisitas empanadas, bautizadas estas con unas espectaculares salsas de maíz, ajo o queso, y acompañadas de unos auténticos zumos naturales.
   
Desayuno criollo en el Mercado de Conejeros
  
De allí tomamos carretera rumbo a Punta Arena, uno de los puntos más occidentales de la isla y sede de una naturaleza exquisita, una arena muy blanca y un mar, como siempre, provocativo. Después de varias horas remojados en esta hermosa playa, y con la inminente tormenta que encima literalmente de nuestras cabezas, amenazaba con castigar, iniciamos nuestra vuelta pero esta vez recorriendo en coche todo el borde de la isla, completando una vuelta entera al volver a casa al final de la tarde.

Típica venta de coco frío en Punta Arena

 Una primera parada fue hecha en un increíble mirador montañoso, desde el que se podía avistar una hermosa bahía, la que alberga uno de los hoteles más importantes y emblemáticos de Isla Margarita, el hotel Hesperia. Nuestra siguiente parada seria necesariamente gastronómica, en la playa más famosa y concurrida de toda la isla, Playa El agua.

Hotel Hesperia. Isla de Margarita, Venezuela.

Su fama la debe en parte a su extensión, 4 kilómetros de palmeras, chiringuitos, restaurantes, tiendas y arena que se abren a una incalculable masa de turistas y locales que cada fin de semana colman buena parte de su longitud. En el restaurante Aguadulce nos sirvieron un supremo pollo con pistachos y salsa de tomates secos que, a día de hoy, todavía recuerdo.

Playa El Agua. Isla de Margarita, Venezuela.

 Nuestra última noche terminó con un recorrido exprés a los gigantescos centros comerciales margariteños: el Sambil y Parque Costa Azul. (Continuará).


PD: El título de este post es un homenaje a esa linda canción de Pablo Herrero y José Luis Armentero.

25 de septiembre de 2012

Sin querer se hizo post (II)



Luego vino el obligado paseo por Lechería, ciudad en la que se hayan depositados incontables recuerdos infantiles, uno de ellos fue revivido, el de pasar a ver El árbol para vivir, edificio del famoso arquitecto Fruto Vivas.

Edificio El árbol para vivir, Lechería, Venezuela.

Los días pasaban muy rápido y los viajes y las actividades no cesaban. Arapo, pequeño pueblo pesquero del estado Sucre sería la siguiente parada. Allí visité a mi madrina y a su acogedora casa de playa, en la que pase tantos puentes y fines de semana, allá en la preadolescencia. Su costa está impregnada de las aventuras y fechorías de un grupo de muchachos incansables y felices.

Arapo, pueblo pesquero en la costa de Sucre, Venezuela

De vuelta a Puerto La Cruz nos esperaba un día perfecto: Playa El Faro, en Islas Chimanas, Parque Nacional Mochima. Una isla a la que se puede llegar en pequeñas embarcaciones llamadas Peñeros, que pueden tomarse desde el mismo Paseo Colón, ósea el paseo marítimo de la ciudad. Al igual que el resto de las islas de esta zona, está repleta de iguanas, sus únicas moradoras y guardianas. El agua de esta playa es transparente, está decorada con preciosos corales y desde sus montañas puede verse la ciudad, el Mar Caribe y otras islas del mismo parque. De regreso a la ciudad, mi primo Emiliano me llevó a probar la mejor cocaca del mundo, un batido dulce que se prepara licuando el coco tierno, su agua, hielo granizado y leche condensada.

Playa El Faro, Parque Nacional Mochima. Puerto La Cruz, Venezuela.

Vinieron más días de abrazos y reencuentros, dulce de lechoza (papaya), pie de manzana, empanadas, pabellón, chicha, tortas, pastelitos, cachitos de jamón, jalea de mango, naiboa, hallacas, helado de jobito, chocolate caliente, arepas, queso guayanés, cachapas, besitos de coco, arepas peladas, etc. (Continuará)

Impresionante dulce de lechoz de la abuela Petra

PD: El título de este post es un homenaje a esa linda canción de Pablo Herrero y José Luis Armentero.