7 de febrero de 2017

Ladrón


No estás cuando te quiero.
Puedo abrir la ventana,
dejar entrar a la noche
y oler tus cabellos.
Vuelvo a tenerte en mi cama,
callado,
sumiso,
ingenuo,
pero muerto de deseo.

Puedes dormir a mi lado
y amanecer en el cielo.
Puedes quedarte para siempre,
o volver cada noche,
como un ladrón,
asustado y temendo
a mi silencio.
Porque,
cuando callo
acepto tus besos
y me pierdo,
y no vuelvo a encontrarme
hasta que hayas vuelto.