Cuando
la realidad supera mi capacidad de raciocinio y muchas veces también de
entendimiento; suelo pensar que es mejor buscar en otros, las luces necesarias
para entender al mundo y sobre todo la manera de obrar de algunos de sus
habitantes. Porque casi todo lo que ocurre en el presente, ha ocurrido ya de
alguna forma en el pasado.
Pero
miento, sí que puedo entenderlo, pero hay otros que lo pueden explicar mucho
mejor. Así, di con Historia de una
barrica (1704) de Jonathan Swift, ese que también escribiría Los viajes de Guilliver (1726).
Y
en él, un fragmento que, a manera de metáfora, puede perfectamente servir para
entender la forma de actuar de algunas barricas, aquellas que en medio de la
profunda crisis social que vive Venezuela, solo sirven para levantar la mano,
porque pensar, hace rato que dejaron de hacerlo.
